sábado, 29 de agosto de 2015

Los increíbles talentos de… Emmanuel Bishop


Compilado por Graciela Sepúlveda

Anteriormente en este espacio hemos compartido muchas biografías de personas con alguna discapacidad que han logrado el éxito a base de mucho esfuerzo, y donde también se observa el papel fundamental de los padres, que con su apoyo incondicional y su trato sin distinción de los demás hijos, logran incluirlos en la sociedad y que no se sientan diferentes, al contrario, sirven de inspiración para todas las personas con o sin discapacidad, que eso también es tema de discusión, pues los que nos consideramos “sin discapacidades” al dar por hecho el poder ver, oír, caminar, etc. muchas veces no logramos lo que estos grandes seres, que con todo y su discapacidad luchan cada día para ser mejores y lograr cosas extraordinarias, y este es exactamente el caso que les compartimos hoy de Emmanuel Bishop, veamos su historia…

Emmanuel Joseph Bishop nació en Grafton, Illinois, Estados Unidos el 21 de diciembre de 1996. Desde que nació con el síndrome de Down sus papás nunca dudaron de sus capacidades, por lo que le dieron el trato como a cualquier niño “normal”, y decidieron educarlo en casa, y fue increíble lo que Emmanuel fue logrando, a los 2 años ya leía y tan sólo a los tres ya era capaz de leer tarjetas en francés, fue criado bilingüe en los idiomas inglés y español, y más adelante aprendió francés y latín.

A los seis años fue invitado al Congreso Anual de la Sociedad Nacional de Síndrome Down para que leyera el discurso de bienvenida, lo hizo en tres idiomas y frente a un auditorio de más de 600 personas. A esa misma edad aprendió a tocar el violín, una de sus mayores aficiones, a los 8 años aprendió a andar en bicicleta y a los 10 participó en las Olimpiadas Especiales del Estado ganando medallas en golf y en los 200 y 400 metros de nado libre, más adelante impuso 6 récords en el Junior Mundial de Natación de Síndrome de Down.

La capacidad de lectura de Emmanuel y las habilidades de memorización son muy impresionantes.

Él sabe los nombres, las clasificaciones y las primeras damas memorizados de los últimos 43 presidentes de Estados Unidos y puede darlos por su nombre, número o la primera dama ¡en cualquier orden! (les anexamos un video con ejemplo de esto)

Cuando tenía 12 años fue invitado al Congreso, esta vez, Mundial de Síndrome de Down, en su décima edición, que se llevó a cabo en Irlanda en el 2009, en esa ocasión dio un recital de violín y además, hizo una presentación en Power Point en una de las sesiones de trabajo, ¡qué maravilla el poder viajar a lugares tan lejanos llevando un mensaje de estímulo y empuje para papás y niños con este síndrome!

Emmanuel tenía un sueño, pues al ser un católico devoto él quería ser monaguillo, y lo logró a los trece años y a los catorce recibía el ansiado sacramento de la Confirmación. En 2010 cumplía otro de sus sueños, y para el Día Mundial del Síndrome de Down fue invitado a tocar en Turquía con la Antalya State Symphony Orchestra.

Emmanuel quiere utilizar el don que Dios le ha regalado para un fin mayor, pues su meta es mostrar a la gente con discapacidad que son igual que todos, que tienen sus propios dones y habilidades que mostrar al mundo, quiere convencerlos de que son útiles, justo lo contrario de lo que el mundo les enseña a diario, por ello él continúa viajando para dar conferencias en diferentes partes del mundo, los países que ha visitado hasta ahora son: Irlanda, Nicaragua, Honduras, México, Canadá, Francia, Turquía, India y Argentina, y generalmente sus objetivos son 4:
  • Destacar las habilidades, talentos, dones y el potencial de los niños con Síndrome de Down
  • Combatir las bajas expectativas en el Síndrome de Down
  • Mostrar que la alegría de vivir no excluye a las personas con Síndrome de Down
  • Mitigar la prevalencia de que todo lo dicho o escrito sobre el síndrome de Down proviene principalmente de personas que no tienen Síndrome de Down.

En septiembre del 2014 estuvo en Acapulco, México, en el Primer Congreso Nacional de Discapacidad Intelectual y III Simposio de Síndrome de Down acompañado de la Filarmónica de Acapulco, donde aprovechó para nadar en mar abierto entre la playa de Caleta y la Isla Roqueta, y después se pasó al  Estado de México ofreciendo un recital de violín acompañado de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Naucalpan.

Recientemente estuvo en Chennai, India, en el XII Congreso Mundial de Síndrome de Down donde participó con su violín y brindó su conferencia en la que habló de sus habilidades, sus estudios, sus viajes, etc.

Con tan sólo 18 años de edad, Emmanuel tiene más logros que muchos jovencitos de su edad sin discapacidad. Sus presentaciones son un maravilloso ejemplo de cómo las personas con discapacidad pueden lograr grandes cosas con la perseverancia y el apoyo familiar y comunitario, y pensar que a muchos niños como Emmanuel no los han dejado nacer por el hecho de tener síndrome de Down. Simplemente por no cumplir los requisitos que la sociedad occidental dice que hay que tener para ser digno de esta vida. Y todo ello amparado por la ley.

Sin embargo, la historia de Emmanuel aparece como un vendaval que destruye  todas estas falacias que justifican el aborto de miles y miles de bebés que no son considerados aptos. Este adolescente estadounidense ha ido desmontando todos los argumentos y ha mostrado al mundo de lo que es capaz. Que sigan los éxitos para este maravilloso jovencito, a quien, estoy segura, le esperan grandes cosas en su vida, porque nunca deja de luchar y trabajar para conseguirlas, todo esto acompañado de mucho esfuerzo y perseverancia.

Les dejamos una pequeña muestra del talento de Emmanuel en el VII Congreso Argentino de Síndrome de Down:



Una sesión de preguntas y respuestas que les hicieron a Emmanuel  a los 13 años (En Inglés):